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La selenita ojo de gato es una piedra pulida de brillo sedoso que se mueve con la luz. Tradicionalmente se asocia a la claridad mental, la limpieza del campo energético y la conexión espiritual, y se vincula al chakra corona.
La selenita ojo de gato debe su nombre al reflejo que recorre su superficie cuando la girás: una franja luminosa, suave y lechosa, como la mirada de un gato en la penumbra. Ese brillo nace de su estructura en fibras finas y paralelas, lo que en mineralogía se conoce como variedad satinada del yeso. Su nombre, selenita, viene de Selene, la luna griega, y no es casual: es una de las piedras más ligadas a la purificación y a la calma.
En la tradición de los cristales se la considera una piedra "limpiadora": se usa para despejar la energía densa del ambiente y de otras gemas, y para acompañar momentos de meditación en los que buscás silencio interior y claridad.
Se le atribuye la capacidad de limpiar la energía negativa, aportar claridad mental y favorecer la paz y la armonía. También se la asocia a la conexión espiritual, por eso es frecuente en altares y espacios de meditación. Son usos tradicionales y simbólicos, no reemplazan ningún tratamiento.
Se la vincula con el chakra corona, el centro de la conexión con lo sutil y la conciencia. En astrología holística se la relaciona con Cáncer, signo regido por la Luna, y con Capricornio.
No la sumerjas en agua ni la dejes en ambientes húmedos: por su composición es una piedra blanda y se puede desgastar o perder brillo. Para limpiarla energéticamente, pasala por el humo de un sahumerio o dejala una noche bajo la luz de la luna, sobre todo en luna llena.
Podés llevarla en el bolsillo, sostenerla en la mano mientras meditás o ubicarla sobre la mesa de luz o el escritorio. Muchas personas la apoyan cerca de otras gemas para que las "descanse" y las limpie.
Una noche de luna llena, sahumá tu espacio y dejá la selenita junto a la ventana. Antes de dormir, sostenela sobre la coronilla, respirá tres veces profundo y nombrá lo que querés soltar. A la mañana siguiente, guardala en tu altar o llevala con vos como recordatorio de esa intención de claridad.
En Amaranta elegimos cada gema para que acompañe tu práctica diaria. Podés combinarla con la Piedra de la Luna Arco Iris Adularia N2 Pulida y limpiarla con los Sahumerios Sagrada Madre Palo Santo con Sándalo.