
$ 15.300
Una punta de cuarzo cristal facetada y pulida de aproximadamente 4 cm, especialmente seleccionada para prácticas de Tameana, armonización de chakras y amplificación de intenciones.
El Cuarzo Cristal es el maestro sanador del reino mineral: su estructura de dióxido de silicio posee propiedades piezoeléctricas y una claridad óptica que lo convierten en el mayor receptor, acumulador y transmisor de energía del planeta. Esta pieza pulida en forma de obelisco o punta facetada concentra la energía en su base y la proyecta con precisión a través de su ápice.
En la terapia vibracional Tameana —técnica de origen pleyadiano canalizada por Juan Manuel Giordano—, las puntas de cuarzo se disponen en triángulos y figuras geométricas sagradas para elevar la frecuencia de los cuerpos sutiles y disolver bloqueos densos. Su pureza actúa como un prisma que armoniza todos los planos de la conciencia.
Desde Amaranta elegimos minuciosamente cada punta asegurando un vértice bien definido y un cuerpo translúcido de calidad superior, ideal para terapeutas holísticos o practicantes que combinan cristales con el sonido de un Cuenco Tibetano.
Porque cuenta con una base plana estable para apoyarse verticalmente y una punta facetada orientada con precisión, requisitos fundamentales para estructurar los vórtices triangulares de energía durante las sesiones.
Absolutamente. Podés utilizarla como generador central en una grilla o mandala de cristales, como puntero para direccionar energía en Reiki, o simplemente ubicarla en un ambiente para elevar la vibración del espacio.
Al colocarse en proximidad con piezas como el Cuarzo Turmalinado, actúa como una antena que multiplica la potencia y el alcance del cristal complementario.
✦ Mineral: Cuarzo Cristal natural (óxido de silicio) ✦ Talla: Punta facetada de 6 lados con base pulida ✦ Medida: Aproximadamente 4 cm de alto x 1.5 a 2 cm de base ✦ Transparencia: Alta a cristalina con velos naturales internos ✦ Origen: Minas Gerais, Brasil
Para higienizarla, podés colocarla bajo agua corriente fresca visualizando cómo se purifica su estructura interna. Secala bien y cargala exponiéndola a la luz solar matutina o a la luna llena. Para programarla con un propósito específico, sostenela entre tus manos a la altura del corazón mientras visualizás tu intención proyectándose por su punta.